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"MUJER ANCIANA" cuento de Engin Akyurek traducido

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eliff
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"MUJER ANCIANA" cuento de Engin Akyurek traducido

Mensaje por eliff el Dom Ago 21, 2016 1:28 am

"MUJER ANCIANA!
Con el invento del rifle, el valor se perdió (1). Con la salida de Google, las enciclopedias se esfumaron como cupones voladores. Las enciclopedias, nuestros motores de búsqueda, que conseguíamos por 180 cupones (2) comenzaron a volverse amarillas entre las cajas de cartón. Las enciclopedias que eran nuestras fuentes decorativas de información dejaron nuestras salas de estar y nos abandonaron. Tal como los desperdicios son eliminados en Maltepe, la información se volcó en nuestros teléfonos y se adaptó a las palmas de nuestras manos. Así, que las espadas se oxidaron en su funda... (1)

Levantando una polvoreda, un coche pasó a nuestro lado. Hakan empezó a decirme lo costoso que era el coche con su acostumbrado rostro sonriente y dijo "Mira, es un coche Diesel”. Fue bueno no tener nada de qué hablar mientras íbamos a la escuela. El camino estaba lleno de tierra y nosotros llevábamos puestos nuestros zapatos de fiesta. Hablábamos de coches como si los caminos polvorientos estuvieran pavimentados. Si quieres que describa los caminos que recorrimos, estos eran terrenos vacíos entre edificios. Un terreno vacío significaba para nosotros una pelota y un juego. Hakan y yo nos miramos el uno al otro. Nuestras miradas eran como las de dos personas queriendo patear la pelota. Hakan ya había atravesado el balón con la mirada y al mismo tiempo arrojado su mochila a un lado, corrió hacia el centro del terreno como si me estuviera esperando para anotar un gol. Para nosotros, Metin, Ali y Feyyaz (3) significaba anotar un gol. Corrí hacía el terreno justo después de él para jugar fútbol. Convirtiendo la corbata, que parecía una cabeza de alfiler, en una banda de capitán atándola alrededor de mi bíceps, pasé la pelota a Hakan. Teníamos las axilas y el cuello mojados del sudor propio de la pubertad. La maestra de segundo año de geografía podía explicar la geografía de los países ilustrándose en nosotros. Por ejemplo, Hakan podría convertirse en desiertos africanos con el rostro sudoroso, y yo podría ser las partes más rojizos de los atlas del mundo. No sabíamos con quienes estábamos jugando al fútbol; todo el mundo estaba excitado por lanzar y pasar la pelota de plástico. Era como si no hubiéramos estado jugando fútbol, sino lanzando la jabalina.
Nos quedamos muy contentos y relajados por no haber asistido a la primera clase. Y este estado no tenía nada que ver con que la primera clase era física. El campo de tierra era equivalente al placer de haber faltado a la escuela. Y otra verdad era que pasar la pelota entre sí podía llegar a ser tan oficial como un certificado de residencia ya que éramos del mismo barrio. Patadas en mis pantalones eran el sello de los niños de otros barrios. Había rodado a mí mismo a la parte inferior de la pared cuando sudo balas después de todas las carreras y patadas. Era como si estuviera haciendo un rosario con las gotas cayendo desde la nariz a la boca utilizando la lengua. Tenía tanta sed que no me había dado cuenta de la anciana que se acercó a mí. Cuando una persona tiene sed, la vida se pone en silencio también.

"Hijo…" dijo. Levanté la cabeza y vi a una persona con dos ojos compasivos y un cuerpo viejo que me miraba.

"¿Si, abuela?" dije.
“Hijo, por favor no pienses que soy un mendigo.”

Esta frase era una señal de que la anciana tenía algo que pedirme. El marido de la anciana había fallecido el año pasado y su hijo inútil había gastado todo su ingreso de retiro. Ella había terminado en la casa de los pobres e incluso necesitaba la ayuda de un pequeño niño como yo sudando balas. Las cosas que la anciana me dijo habían creado tsunamis en mi lengua sedienta. Había conseguido entristecerme, lo que demostró que se podía entristecer cuando uno está sediento. La anciana necesitaba dinero para su medicamento. Yo era un estudiante y mi dinero para el almuerzo ni siquiera podía crear un efecto placebo y mucho menos dar su medicina. Grité "Hakan!" Cuando Hakan levantó la cabeza y nos vio, había comprendido la situación y se acercó inmediatamente a mi lado. La anciana también le contó a Hakan su historia, intentando de mantenerse fuerte, sin cansarse o sentir vergüenza. Como si nuestras caras sudorosas no fueran suficiente, nuestros ojos también se humedecieron con lo que nos dijo. Estábamos demasiado sentimentales o la anciana había creado una escena de Kemalettin Tugcu (4) en nuestras mentes. Hakan y yo nos miramos el uno al otro de nuevo. Esta vez, le di una mirada a él. Debíamos ayudar de alguna manera a la abuela, por lo menos a comprar sus medicamentos. Ya había olvidado mi sed. El sudor enfrió mi cuerpo hacia abajo y creó un clima más fresco. Hakan y yo nos mirábamos fijamente tratando de averiguar lo que podríamos hacer, pero no pudimos anotar ni un solo gol en este juego post fútbol que jugábamos con nuestros ojos. Hakan tomó mi brazo y me susurró al oído: “Tu ve a recoger tu alcancía y yo buscaré el dinero que esconde mi hermano". Supongo, que lo que dijo había creado un efecto de "Robín Hood" así que dije "Ok". Pero había un problema. En la primera hora teníamos clase de física y mi madre había guardado mi alcancía en la sala de estar, que era la parte más central de la casa. La cara sonriente de Hakan, con una seriedad que no se esperaba de él, como si ya hubiera resuelto el problema, dijo "Les decimos a nuestros padres que nos olvidamos nuestras tareas. De esa manera, puedes ir por tu alcancía y yo puedo ir por el dinero oculto de mi hermano. "¿Por qué no se me había ocurrido un plan tan simple?” Una sensación de celos embargó mi cuerpo por unos segundos al no haber sido capaz de resolver algo tan simple.
Abuela, espérenos aquí, volveremos pronto", le dije. La anciana se sentó en una piedra y nos miró como si pudiera esperarnos para siempre.
La última mirada de la anciana había engrasado nuestros talones y nos llevó corriendo a nuestros hogares. Tomé mi alcancía y Hakan robó el dinero de su hermano. ¿Nos repondremos de este error en el futuro, también, por el robo de dinero de nuestros hijos? Mientras regresábamos, Hakan tuvo una nueva idea. Nuestra vecina Nesrin era una enfermera que trabajaba en la clínica de la comunidad en la siguiente calle. Llevaríamos a la anciana a la clínica para que la traten. Este era el día de Hakan pero yo tuve la idea de cambiar las monedas por billetes y ponerlos en un sobre. Habíamos ido a la clínica, llevando a la anciana que nos estaba esperando. La anciana que obedecía todo lo que dijéramos era la voz más joven de nuestra conciencia.
Mientras Hakan hablaba con Nesrin, yo puse el dinero en el sobre que compramos en una tienda de suministros de oficina y le entregué el sobre a la anciana. Ella se conmovió hasta las lágrimas y rompió mi alcancía una vez más. Hakan, sacando la cabeza por la ventana de la clínica, dijo: "¡Ven, ven!" La clínica parecía una postal de la Segunda Guerra Mundial con bebés llorando y niños infectados con paperas esperando en la cola. Nesrin nos había dicho que había una larga cola y por lo tanto tuvimos que esperar un poco. Tampoco había olvidado preguntar por qué no estábamos en la escuela. Al salir de la clínica, no vimos a la anciana en el jardín. La buscamos en el baño, el pasillo, incluso en el campo en el que sudamos a balas. Pensamos que la anciana se había incomodado y, por tanto, no quería ser lastimada. Éramos niños malos. La habíamos avergonzado. Éramos niños desconsiderados que robamos dinero de nuestros hermanos; éramos ladrones de alcancías hoy y ladrones de bancos reales del futuro.
Quiero parar aquí mi relato y compartir algunas reflexiones con los lectores. Puedo escuchar que nos llamas idiotas. Sé que esta historia no merece ser contada hoy. ¿Somos más sabios ahora? La espada se oxidó en su funda.
Al día siguiente, le contamos nuestra historia a nuestros compañeros de clase.
No sé si era porque no teníamos mucho por hacer, todo el mundo se había interesado en la historia de la anciana. Hakan y yo íbamos al campo de tierra todos los días con la esperanza de verla allí. Ambos la echábamos de menos. Si tan sólo pudiéramos encontrar a la anciana, teníamos muchos amigos que querían ayudar y que podrían robar a sus padres. Incluso nuestros maestros en la escuela habían expresado su deseo de ayudar a la abuela. Después de todos estos años, la simplicidad de esta historia y nuestra experiencia de vida fueron la prueba de cómo la anciana había engañado a dos adolescentes. Nuestra experiencia, nuestros sufrimientos, nuestra felicidad había robado la inocencia de esta historia y nos había etiquetado como idiotas. Mientras más sabios nos hacíamos, nos convertíamos en más tontos y nuestra experiencia se retiraba de nuestra conciencia.
Cada vez que íbamos a la escuela nos deteníamos en el campo de tierra. La piedra donde se sentó la anciana mientras esperaba nuestro regreso, era un lugar casi sagrado parecido a un mausoleo de Geyikli Baba (5). Es cierto que, recordando a nuestros compañeros de clase, organizábamos un viaje místico a esa roca. Fuimos los ladrones señalados como culpables durante los recesos.
Toda historia llega a su final en algún momento. Meses más tarde, encontramos a la anciana que tanto buscábamos en el barrio vecino. Dimos un grito cuando la vimos. Finalmente la habíamos encontrado. Tuvimos preguntas sobre la anciana. ¿Ella compró su medicamento? ¿Qué había pasado con su sueldo de retiro y su inútil hijo? La anciana que vio nuestra felicidad habría huido si sus pies se lo hubieran permitido. Le dijimos "¿Dónde había estaba usted señora?" La anciana se quedó asombrada ante nosotros y no pudo decir nada. Hakan, relajando su cara sonriente, lo decía todo. No pude soportarlo y le pregunté, ¿compró sus medicamentos? Hoy entiendo la mirada y la sorpresa de la anciana. Ni siquiera quiero hablar de la cara que puso cuando le dije que el director le ayudaría. Desde el director hasta los artesanos del barrio, todo el mundo conocía su historia. Incluso los jóvenes de nuestro barrio tenían un plan para darle una lección a su hijo inútil. La historia había sido exagerada y cambiado a su hijo inútil por un borracho que golpeaba a su madre. La creatividad y el chisme no tenían límites en este tipo de situaciones. La anciana guardaba silencio y no respondía a nuestras preguntas. Pensando que ella estaba avergonzada, comenzamos a responder nuestras propias preguntas. Éramos como los candidatos en las elecciones municipales. Íbamos a comprar sillas para la anciana a pesar de que no teníamos una tarjeta de crédito.

La abuela arregló la bufanda que escondía su cabello y pronunció una sola frase:
"Hijo, ¿dónde vives?"
¡Ahhhh, abuela, abuela!...
ENGIN AKYUREK


Notas
(1) Fragmento de “Istanbul'dan Fermanimiz Yazildi” del autor Koroglu.
(2) Se refiere a los cupones que venían antiguamente en los periódicos turcos con los cuales se podía canjear libros o enciclopedias.
(3) Jugadores de fútbol del club Beşiktaş de finales de los 80´s.
(4) Escritor turco famoso por escribir historias melodramáticas.
(5) Nombre con el cual se conocía a un hombre salvaje llamado Babasultan que fue el segundo Sultan del imperio Otomano.

sandra.miranda
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Simplemente, gracias...!!!

Mensaje por sandra.miranda el Miér Ene 25, 2017 10:15 pm

Había escuchado de los cuentos que escribe Engin Akyurek, pero nunca los había leído. Le doy las gracias por complacernos compartiendo estos lindos relatos.

sandra.miranda
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Simplemente, gracias...!!!

Mensaje por sandra.miranda el Miér Ene 25, 2017 10:17 pm

Había escuchado de los cuentos que escribe Engin Akyurek, pero nunca los había leído. Le doy las   gracias por complacernos compartiendo estos lindos relatos.

Nechi Rodriguez Artau
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Re: "MUJER ANCIANA" cuento de Engin Akyurek traducido

Mensaje por Nechi Rodriguez Artau el Miér Mar 22, 2017 2:46 am

Interesante saber que el actor Engin Akyurek, tan guapo y carismático, es también un escritor de cuentos con una sensible creatividad.

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Re: "MUJER ANCIANA" cuento de Engin Akyurek traducido

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